El área emocional y el autoestima son áreas las cuales las profesoras pueden trabajar de manera creativa para que los estudiantes aprendan a conocerse, aprendan a respetarse y valorarse. Para que los estudiantes puedan alcanzar un nivel sano de autoestima, que puedan sentirse valiosos, dignos de amor, importantes dentro de su entorno y puedan realizar contribuciones significativas para los demás. Nosotros como futuros profesores debemos de prepararnos y estudiar como se puede promover el autoestima y el área emocional, crear atmósferas caracterizadas por calidez para ayudar a los estudiantes a sentir que son bienvenidos.
En los centros educativos enseñamos a sumar, a restar, las formaciones montañosas, la historia del pais, las reglas de ortografía y a tener buena letra, pero no se les enseña quienes son ellos, como tratar a las personas alrededor y como se debe de tratar al mundo en general. Se les debe de enseñar que hay que sacar todo lo bueno que tienen adentro, cómo desarrollar todos los talentos y lo más importante la inteligencia emocional.
¿De qué se debe de fomentar el área emocional?
Para desarrollar la inteligencia emocional de los niños se debe de tener en cuenta unos pilares básicos. Lo primero de todo va a ser aprender a identificar las emociones propias y también se debe de aprender a identificar las emociones que están experimentando los demás. También se debe de aprender a controlar las emociones y para eso hay que encontrar el equilibrio necesario saber que es lo que me está pasando, qué estoy pensando que me está haciendo sentir de esa manera para aprender a controlarse y autoregularse. Al final lo que hay que aprender es a expresar y a canalizar las emociones de tal manera y que fortalezca las relaciones y no que sea de forma contraria.
Hay que enseñar a los niños a pensar, a pensar sobre sus emociones, a que sepan cómo se sienten ellos y a detectar cómo se sienten los demás, ayudarles a canalizar las emociones, a expresarlas, a regularlas, a favorecer la importancia de la comunicación con los padres, con los profesores, a favorecer también la comunicación con sus iguales, favorecer también la empatía, ayudarles también desde pequeños a hacer amigos, esas son cosas que les van a ayudar y que les van a ayudar a lo largo de su vida. Cuando los niños son pequeñitos lo que tiene que hacer es mandarles frases muy muy cortitas, y sobre todo actuar más y hablar menos. No nos olvidemos que los padres son la principal fuente de aprendizaje de los niños. Luego el comportamiento del padre siempre tiene que ir en consonancia con el comportamiento del niño.
Cuándo ya son más mayores ya podríamos empezar a razonar más con ellos, pero nunca en el momento de rabieta. Cuándo estén tranquilos, y cuando estén relajados será cuando podremos hablar con ellos y podremos incidir en la importancia de hablar, de comunicar los sentimientos,de que forma lo podemos expresar. También se debe de decorar las aulas de manera creativa donde podemos realizar carteles para poner refiriéndose a el área emocional. Están son algunas ideas:
¿Cómo se debe de trabajar el autoestima en el aula?
La autoestima es el sentimiento valorativo de nuestro ser, de nuestra manera de ser, de quienes somos nosotros, del conjunto de rasgos corporales, mentales y espirituales que configuran nuestra personalidad. Esta se aprende, cambia y la podemos mejorar. Es a partir de los 5-6 años cuando empezamos a formarnos un concepto de cómo nos ven nuestros mayores (padres, maestros), compañeros, amigos, etcétera y las experiencias que vamos adquiriendo.
Cuando un niño tiene una buena autoestima, se sabe valioso y competente. Entiende que aprender es importante, con lo cual no se siente disminuido cuando necesita ayuda. Es responsable, se comunica bien y es capaz de relacionarse adecuadamente con otros. Un niño con baja autoestima no confía en sí mismo y por lo tanto tampoco en los demás. Suele ser tímido, hipercrítico, poco creativo y en ocasiones puede desarrollar conductas agresivas, de riesgo y desafiantes. Esto provoca rechazo en los demás, lo que a su vez repercute en su autovaloración.
En la conformación de la autoestima, influyen factores de diversos tipos:
- Personales (la imagen corporal, las habilidades físicas e intelectuales...).
- Personas significativas (padres, hermanos, profesorado, amigos,...).
- Factores sociales (valores, cultura, creencias...).
¿De qué manera motivamos a estudiar a los estudiantes del aula?
- Busca lo que les apasiona: Escucha y conoce a tus alumnos para descubrir su pasión y ayudarles también a ellos a reconocerla. Una buena herramienta es la aplicación de la teoría de las inteligencias múltiples en el aula, que permite poner en prácticas estrategias didácticas diferenciadas. Aquí tienes ideas y recursos para probarla en clase.
- Plantea el aprendizaje como un descubrimiento: Animar a los alumnos a que participen, crear expectativas con una meta atractiva e implicarles en el proceso de aprendizaje es clave para motivarles.
- Enfoca el contenido desde la práctica: relaciona el aprendizaje con la realidad cercana de tus estudiantes, de modo que sean capaces de ver la utilidad de aquello que están aprendiendo. Así es mucho más fácil que se impliquen y se interesen, y afianzarán lo aprendido de manera mucho más eficaz.
- Utilizar las TICS: Puedes aprovechar este interés y apoyarte en las nuevas tecnologías para presentar los temas en el aula, completar los contenidos o trabajarlos de una forma diferente.
- Practica el refuerzo positivo: Un niño desmotivado puede estar también desilusionado y desanimado porque le resulta difícil mantener el ritmo de la clase, no mejora sus calificaciones o no resuelve bien los trabajos de clase. Puedes contribuir a romper ese círculo vicioso desmotivación-fracaso mediante el refuerzo positivo y el apoyo a conductas o actitudes positivas, para valorar más que los resultados.

¿Qué Cambiaría usted en la educación actual para que estás áreas sean más trabajadas en el aula?
Génesis Calvo